{"id":13,"date":"2024-01-02T19:32:19","date_gmt":"2024-01-02T18:32:19","guid":{"rendered":"https:\/\/alvarosalvador.com\/?page_id=13"},"modified":"2024-01-02T19:48:09","modified_gmt":"2024-01-02T18:48:09","slug":"poesia","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/alvarosalvador.com\/index.php\/poesia\/","title":{"rendered":"Poes\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ahora, todav\u00eda<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"179\" height=\"250\" src=\"http:\/\/alvarosalvador.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/pahoratodavia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-15\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Sevilla<br>Renacimiento<br>2001<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Carretera de la costa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>A Benjam\u00edn Prado. Y a Jorge Salvador.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Un hombre de edad indeterminada y un joven de, aproximadamente, dieciocho a\u00f1os viajan escuchando m\u00fasica \u00abheavy metal\u00bb en un Volswagen rojo, descapotable.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos observarlos desde lejos con atenci\u00f3n -la circulaci\u00f3n es lenta en la Carretera de la Costa- y jugar al juego de las adivinanzas con la imagen ambigua que dibujan:<\/p>\n\n\n\n<p>Dos j\u00f3venes (el mayor lleva gafas de sol que le ocultan el rostro) con mucha marcha en un descapotable rojo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un joven (el chico luce negra melena al viento) autoestopista recogido por un carroza.<\/p>\n\n\n\n<p>Una pareja -desigual- de homosexuales en plenas vacaciones de verano.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos tipos raros en un descapotable.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, lo cierto es que se trata de un antiguo joven de los a\u00f1os sesenta y su joven hijo de los a\u00f1os noventa, escuchando \u00abheavy metal\u00bb en un descapotable rojo. Volswagen para m\u00e1s se\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Suena una m\u00fasica <strong>(Poes\u00eda 1971-1993)<\/strong><\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"165\" height=\"250\" src=\"http:\/\/alvarosalvador.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/psuenaunamusica.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-22\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Valencia<br>Pre-Textos<br>1996<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El padre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El tendr\u00eda por entonces mi misma edad de ahora<br>y recuerdo su mano apretando la m\u00eda<br>al cruzar, los domingos, la calle hasta la iglesia.<br>Despu\u00e9s, mi mano ol\u00eda durante varias horas<br>a jab\u00f3n de lavanda y rubio americano.<\/p>\n\n\n\n<p>Sol\u00edamos deambular las ma\u00f1anas soleadas<br>por c\u00e9ntricos jardines o estrechas callejuelas<br>y \u00e9l parec\u00eda no tener un rumbo prefijado,<br>desconocer adrede el destino final de aquellos pasos<br>que me brindaba a m\u00ed, su hijo m\u00e1s peque\u00f1o,<br>con la alegr\u00eda sin norte de un muchacho.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, el camino siempre nos conduc\u00eda<br>a un gran caf\u00e9 del centro, hermoso y concurrido.<br>Y all\u00ed me transformaba, feliz explorador de un territorio \u00edntimo,<br>en h\u00e9roe sideral o enmascarado rey de los pigmeos<br>mientras \u00e9l repasaba lentamente el peri\u00f3dico<br>o hablaba apasionado con algunos amigos<br>de temas misteriosos que yo nunca acababa de entrever<br>m\u00e1s all\u00e1 de sus risas<br>y la expresi\u00f3n profundamente viva de unos rostros<br>tiernos y cari\u00f1osos al dirigirse a m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, al retirarnos,<br>siempre con la sorpresa de un truco inesperado<br>aparec\u00eda en su mano un crujiente paquete<br>lleno de dulces frescos para tomar en casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Otras veces, recuerdo, en tardes de verano<br>sol\u00edamos caminar a la luz del crep\u00fasculo<br>y su mirada de hombre, madura, ensombrecida<br>por unos pensamientos que yo no comprend\u00eda<br>pero que adivinaba pr\u00f3ximos,<br>cercanos a una suerte de tristeza muy honda,<br>me acercaba a m\u00ed mismo<br>a la intuici\u00f3n de una edad mayor,<br>poderosa y extra\u00f1a como sus palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Se march\u00f3 una ma\u00f1ana dorada de Diciembre<br>-como aquellas ma\u00f1anas azules de mi infancia-<br>hace ya veinte a\u00f1os.<br>Y, sin embargo, a\u00fan en los d\u00edas m\u00e1s serenos<br>puedo escuchar su voz con un escalofr\u00edo,<br>o\u00edr como resuena, amable, enronquecida,<br>en mi propia garganta.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces veo sus ojos&nbsp;<br>en mis ojos sin brillo.<br>Y la mano de mi hijo,<br>anidada en mi mano,<br>me hace sentir de nuevo<br>el amor de su mano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Impostor<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"175\" height=\"249\" src=\"http:\/\/alvarosalvador.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/pelimpostor.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-18\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Palma de Mallorca<br>Monograma, Colecci\u00f3n El Cantor<br>1996<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El impostor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 beso fue su beso?<br>\u00bfEl que te di\u00f3?<br>\u00bfO el que luego escribi\u00f3<br>que te hab\u00eda dado?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La condici\u00f3n del personaje<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Granada<br>Colecci\u00f3n litetaria de la Caja de Ahorros de Granada<br>1992<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Amistad en dos tiempos<br>(le\u00eddo algunos a\u00f1os despu\u00e9s)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1n los mismos tilos al borde del paseo,<br>las mismas fuentes,<br>las rendidas acacias desgranando su sombra<br>entre besos furtivos y gentes de domingo.<br>Sigue hermoso el lugar<br>a pesar de los tiempos,<br>y la ma\u00f1ana irradia una luz de otro mundo<br>m\u00e1s all\u00e1 de mis hombros<br>hacia un olor de arena<br>lavada en la costumbre.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigue hermoso el lugar<br>y a pesar de los tiempos<br>est\u00e1n los mismos ni\u00f1os, los inquietos<br>reclutas, j\u00f3venes de ayer<br>ajadas hoy, arrastrando carritos y paquetes<br>tras esos mismos sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta ciudad que amas, hoy nos mira<br>con ojos de cart\u00f3n, con un perfume<br>de bambalinas viejas y sucio maquillaje,<br>-rotos tiempos que afloran desde el surco<br>grabado en la memoria<br>de nuevos calendarios,<br>-lluvia de hojas entre los pies crecidos<br>de nuestros propios hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora<br>cuando r\u00e1pidamente caminamos<br>en una edad cualquiera de la vida<br>m\u00e1s all\u00e1 de los treinta,<br>el champ\u00e1n nos provoca un sabor algo rancio<br>y las amanecidas<br>son cada vez m\u00e1s agrias y m\u00e1s lentas.<br>Sin embargo, marchamos,<br>y aunque lentos<br>robamos a la vida, todav\u00eda,<br>algunos de sus frutos m\u00e1s secretos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta ciudad se cierra cada noche<br>entre dos r\u00edos de alcohol,<br>entre dos pulsos<br>que t\u00fa y yo desvelamos tantas veces.<br>T\u00fa y yo<br>que hemos compartido tantos libros<br>y algunos cuerpos,<br>tantos momentos de sobrias esperanzas<br>y ebria soledad,<br>unamos nuestros hombros esta noche<br>sobre taxis que anidan con las primeras luces<br>y lunas rezagadas en los \u00faltimos bares,<br>a pesar de la vida,<br>esa vida que amamos con extra\u00f1a locura<br>y no es buena, ni noble,<br>ni fuerte, ni sagrada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Reina de corazones<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Granada<br>Corimbo<br>1989<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Siesta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si escribo estas palabras temo dar una imagen<br>de escritor que conoce su oficio y sus recursos,<br>temo no dar la talla, carnal, enamorada,<br>de un hombre que ha pisado el umbral de sus sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Si digo que mis sue\u00f1os, durante tantos a\u00f1os,<br>repitieron el sue\u00f1o de tu cuerpo desnudo,<br>la estaci\u00f3n de tu abrazo, el reguero de fresas<br>que dejas en mis d\u00edas, festivos desde ti,<br>unidos desde ti a la fantas\u00eda<br>de una dulce verbena interminable,<br>puede que mis palabras, palabras de poeta que maneja sus armas,<br>sean s\u00f3lo el simulacro<br>de una emoci\u00f3n, de la pasi\u00f3n que da el conocimiento<br>cuando rozamos la punta de los sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Si digo que tu rostro, sonriente y mojado,<br>me gui\u00f1a contra el cielo de cada escaparate,<br>el \u00fanico sonido tu voz que me enajena<br>m\u00e1s ac\u00e1 de la vida, dentro ya de mis sue\u00f1os;<br>si digo que no tengo otro olfato que el tuyo,<br>que puedo, como en sue\u00f1os, reconocer mi aliento<br>cuando no est\u00e1s conmigo, cuando no puedo olerte<br>el vino derramado por tu espalda y mi pecho;<br>si digo que te quiero como a nadie he querido<br>en este mundo torpe, lleno de medias tintas,<br>temo dar una imagen de escritor recurrente,<br>temo no dar la talla del hombre que quisiera<br>explicar c\u00f3mo, a veces, los sue\u00f1os toman cuerpo,<br>nos citan una noche, nos besan, nos desnudan,<br>nos dejan en las s\u00e1banas una flor de alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El agua de Noviembre<\/strong><\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"159\" height=\"250\" src=\"http:\/\/alvarosalvador.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/pelaguadenov.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Granada<br>Diputaci\u00f3n Provincial<br>Colecci\u00f3n Maillot Amarillo<br>1985<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Canci\u00f3n de mediod\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Uno, a veces, quisiera no haber sido<br>ese joven feliz que en los guateques<br>se drogaba con la melancol\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque uno, a veces, mira en la ma\u00f1ana<br>el rostro del dolor ante el espejo,<br>surcado por la angustia, castigado,<br>perdidos los encantos y el cabello<br>del solitario rostro: la tristeza<br>como una madreselva invadi\u00e9ndolo todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y uno siente en los huesos que hace fr\u00edo,<br>que el brasero no enciende, que en la casa<br>penetra lentamente el viento de la tarde<br>como un azogue triste de soledad y desprecio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 sola va la vida en ese mediod\u00eda<br>cuando sales al parque deambulando<br>por tu propio calor como una fiera!<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 sola ir\u00e1 la vida entre los bulevares<br>si apenas tu mirada puede ver los azules<br>presentes que la aurora dej\u00f3 sobre los \u00e1rboles.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque uno, a veces, mira en la ma\u00f1ana<br>la lluvia del dolor por las aceras,<br>marcado por un rumbo, desterrado,<br>perdidas la esperanza y la alegr\u00eda<br>en los h\u00famedos ojos: la tristeza<br>como una muchedumbre invadi\u00e9ndolo todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y uno siente, de pronto, la llamada,<br>la llamada en los labios, y en los ojos<br>penetra lentamente el sol de una sonrisa<br>como la dulce l\u00e1mpara que salta al coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno, entonces, quisiera ser de nuevo<br>ese joven feliz que en los guateques<br>se drogaba con la melancol\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Tristia<\/strong><\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"156\" height=\"250\" src=\"http:\/\/alvarosalvador.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/ptristia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-23\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>en colaboraci\u00f3n con Luis Garc\u00eda Montero y con el seud\u00f3nimo de \u00c1lvaro Montero<\/p>\n\n\n\n<p>Melilla<br>Rusadir<br>1982<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las cortezas del fruto<\/strong><\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"162\" height=\"250\" src=\"http:\/\/alvarosalvador.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/plascortezas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Madrid<br>Endymi\u00f3n<br>1980<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Felicidad y Luis pasean de la mano por un parque de Londres<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Has llegado al final de las acacias.<\/p>\n\n\n\n<p>Miras atr\u00e1s<br>y sola<br>el gui\u00f1o de la casa te transporta<br>al est\u00e9ril terru\u00f1o, ciertas son<br>campanadas de Astorga.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo otro<br>fue distinto.<br>Hoy, el cielo gris y el amarillo rostro de los campos<br>traen a tu pecho la nostalgia cruda<br>del \u00e1rido amor, del mal amor,<br>del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Suena el Big-Ben.<br>Est\u00e1s en Londres con un impermeable blanco<br>bajo la lluvia blanca.<br>Hoy eres joven y sonr\u00edes,&nbsp;<br>y alguien<br>que al menos tuvo para ti una palabra<br>que al menos te ama porque la belleza<br>est\u00e1 presente en ti y \u00e9l ama<br>la belleza<br>por encima de todos los tentadores dones<br>que la vida le ofrece,<br>est\u00e1 contigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Te bastar\u00e1 su mano entre tu mano<br>una ma\u00f1ana<br>por el parque de Londres mientras llueve,<br>cuando la niebla sube y vuestros rostros<br>son apenas esbozos, desdibujados trazos<br>de la felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Te bastar\u00e1 tu mano entre su mano<br>para reconstruir el mundo que perdiste,<br>la ignorada belleza que ofrec\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Segura est\u00e9s<br>de aquel paseo por el parque,<br>de vuestro instante quieto entre la niebla<br>como un tesoro ef\u00edmero y enorme.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los cantos de Il\u00edberis<\/strong><\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"131\" height=\"250\" src=\"http:\/\/alvarosalvador.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/ploscantos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Ja\u00e9n<br>El Olivo<br>1976<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Inscripci\u00f3n en la \u00faltima necr\u00f3polis<br>(Il\u00edberis MCMLXXIII)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>es mi tierra:<br>llanto de sole\u00e1 deshabitada jarcha<br>MUERTA<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;(ni siquiera bosteza la palabra)<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>De la palabra y otras alucinaciones<\/strong><\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"171\" height=\"250\" src=\"http:\/\/alvarosalvador.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/pdelapalabra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Vel\u00e9z M\u00e1laga<br>Arte y Cultura<br>1975<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dafnis y Cloe est\u00e1n en la repisa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abLos vientos contrarios sacuden las velas<br>de mis carabelas\u00bb<br>Juan Larrea<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Algunos d\u00edas mas tarde (t\u00fa lo sabes)<br>las naranjas se agrietan.<br>Cruzamos el riachuelo por parejas<br>y hay pa\u00f1uelos que agitan sus cortezas al viento como una singladura.<br>Yo lo pens\u00e9 una vez.<br>Veamos el sabor de los frutos prohibidos<br>cuando tocaba a muerto una guitarra<br>por the rolling stones, a veces.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces, s\u00ed, tu mano<br>tu mano es como un le\u00f1o que pretendiera hundirme<br>una estaca, una cruz, un crucifijo<br>un ata\u00fad de cobre para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s te lo dijera<br>y llegaras a odiarme<br>porque te lo dijera<br>y la hiel con vinagre de nuestro desayuno<br>(porque te lo dijera).<\/p>\n\n\n\n<p>Ver un libro en la mesa<br>es angustioso a veces,<br>y un vaso m\u00e1s all\u00e1,<br>una hoja con versos y el bol\u00edgrafo<br>colgando como falo<br>detr\u00e1s de nuestros ojos<br>que sue\u00f1an con morir<br>cuando amanece<br>la niebla de un cristal que estall\u00f3 de descuido.<\/p>\n\n\n\n<p>Entrar el horizonte<br>y subir boca arriba nuestras horas perdidas<br>cuando todo se aprieta<br>como un caj\u00f3n de sastre<br>y matan los cuchillos en la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00fa lo has visto conmigo<br>tantas anochecidas:<br>un coraz\u00f3n buj\u00eda cruz\u00e1ndote la vista<br>y mi pulso batiendo records de angustia seca<br>tras trozos de recuerdo<br>envuelto en trapos.<\/p>\n\n\n\n<p>Llov\u00eda<br>ruidosamente llov\u00eda y nos gustaba,<br>qu\u00e9 milagro afirmar no me arrepiento.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1 Qu\u00e9 milagro va siendo amanecer unidos<br>con la naranja tierna y el coraz\u00f3n tranquilo<br>y ponernos un traje blanco como la espuma<br>y mirarnos las carnes reci\u00e9n limpias de espanto<br>cuando se junta arriba la luz de mediod\u00eda !<\/p>\n\n\n\n<p>Otras tardes parece<br>que de negro se viste un alaz\u00e1n de cieno<br>cabalgando en nosotros<br>sus espuelas profundas<br>y un relincho que muere.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces yo lo s\u00e9&nbsp;<br>mi mano es una horca que atenaza tu cuello<br>y ahoga torpemente y arrincona<br>aprieta como un lazo<br>y deshace sonrisas sin remedio,<br>a veces yo lo s\u00e9<br>te estoy cortando<br>la l\u00e1mpara que llevas en el pecho.<\/p>\n\n\n\n<p>Tu sabes la agon\u00eda<br>de un caudal sin agua y sin veleros,<br>de una rosa ca\u00edda bajo el m\u00e1rmol.<\/p>\n\n\n\n<p>Las naranjas se secan<br>t\u00fa lo sabes.<br>Alguna vez te dije<br>que mi cuerpo es un r\u00edo&#8230;<br>de no s\u00e9 d\u00f3nde.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La mala crianza<\/strong><\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"165\" height=\"250\" src=\"http:\/\/alvarosalvador.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/plamalacrianza.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>M\u00e1laga<br>El Guadalhorce<br>1974<br>Segunda edici\u00f3n 1978<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Canci\u00f3n del reincidente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>uno<br>no se quita de amar<br>ni de fumar<br>uno descansa<\/p>\n\n\n\n<p>son<br>como treguas que<br>uno mismo inicia<br>y donde uno<br>firma la paz<br>o acusa la derrota<\/p>\n\n\n\n<p>y mira uno<br>salir a caminar<br>sin el cigarro<br>decir que no<br>que ahora va de veras<\/p>\n\n\n\n<p>uno que quiere descansar<br>y uno se sienta<br>en ese mismo tranco<br>de una calle<br>cualquiera<br>y uno piensa<\/p>\n\n\n\n<p>lo toma uno en serio<br>casi siempre<br>uno espera vencerse<br>y derrotarse<br>porque uno es capaz<br>el primer d\u00eda<br>uno despu\u00e9s<br>camina sin cigarro<br>y sin recuerdo uno<br>se recrea<br>y se hace fuerte uno<br>y se autoenga\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p>uno<br>marcha y trabaja<br>sin cigarro<br>y sin fijarse apenas<br>en lo otro<br>uno olvida que aquello<br>es una tregua<\/p>\n\n\n\n<p>uno<br>de pronto se tropieza<br>y uno empieza<br>y si hace falta reza<br>y baja la cabeza<br>y la pereza<br>y es que ama uno<br>otra vez<br>agarra la colilla<br>y recomienza.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Y&#8230;<\/strong><\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"170\" height=\"250\" src=\"http:\/\/alvarosalvador.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/py.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-24\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Universidad de Granada<br>Colecci\u00f3n Monogr\u00e1fica<br>1971<\/p>\n\n\n\n<p>Y si cada ma\u00f1ana<br>el miedo se cruzara entre las s\u00e1banas<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;azules de mi lecho<br>como disfraz pereza traslucida<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;de recuerdo<br>y de escarnio, tal vez,<br>o de fracaso.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si en las doce<br>quiz\u00e1s del mediod\u00eda, noche tal vez o noche<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;simplemete<br>no hubiese m\u00e1s cerveza ni rostros familiares<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;apretones<br>de manos que salvan nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si mis labios<br>faltasen a la cita plenos de libertad<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;como<br>un descuido tuyo, sin m\u00e1s,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Amor<br>como un despojo en cada primavera.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si frente al adi\u00f3s o entre las cuatro&nbsp;<br>paredes de mi cuarto<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;una ma\u00f1ana<br>desnuda y pose\u00edda, al fin,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;mi alma<br>Amor, marcase los caminos:<br>la esquina de la vida,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Amor<br>una ma\u00f1ana&#8230;<br>frente a las cuatro paredes<br>o al adi\u00f3s, etc\u00e9tera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora, todav\u00eda SevillaRenacimiento2001 Carretera de la costa A Benjam\u00edn Prado. Y a Jorge Salvador. Un hombre de edad indeterminada y un joven de, aproximadamente, dieciocho a\u00f1os viajan escuchando m\u00fasica \u00abheavy metal\u00bb en un Volswagen rojo, descapotable. Podemos observarlos desde lejos con atenci\u00f3n -la circulaci\u00f3n es lenta en la Carretera de la Costa- y jugar al &hellip; <a href=\"https:\/\/alvarosalvador.com\/index.php\/poesia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPoes\u00eda\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-13","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alvarosalvador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/13","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alvarosalvador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/alvarosalvador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alvarosalvador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alvarosalvador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/alvarosalvador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/13\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38,"href":"https:\/\/alvarosalvador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/13\/revisions\/38"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alvarosalvador.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}